Árboles nativos de Chile que ayudan a combatir el cambio climático

Árboles nativos de Chile que ayudan a combatir el cambio climático

Cuando se habla de cambio climático, la conversación suele girar en torno a emisiones, energías limpias o acuerdos internacionales. Pero hay un aliado silencioso que trabaja día y noche sin pedir nada a cambio: el árbol. Y no cualquier árbol. Los nativos, aquellos que han crecido durante siglos en los suelos chilenos, tienen un rol clave en la captura de carbono, la regulación hídrica y la conservación de la biodiversidad. No son solo parte del paisaje; son parte de la solución.

Por qué los árboles nativos son más efectivos que los exóticos

No todos los árboles capturan carbono de la misma forma ni ofrecen los mismos beneficios ecológicos. Los nativos están adaptados al clima, al suelo y a las especies locales. Eso les permite crecer sin necesidad de grandes intervenciones humanas, resistir plagas sin pesticidas y convivir con otras especies sin alterar el equilibrio.

Los exóticos, como el pino radiata o el eucalipto, aunque crecen rápido y se usan en la industria forestal, consumen más agua, empobrecen el suelo y desplazan la flora local. En cambio, los nativos como el quillay, el peumo o el boldo, ofrecen sombra, alimento y refugio a cientos de especies, mientras capturan carbono de forma sostenida.

Según datos de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Chile se ha comprometido a recuperar 200.000 hectáreas de bosque nativo al 2030, lo que podría representar una captura de entre 0,9 y 1,2 millones de toneladas de CO₂ equivalente por año.

Qué especies nativas tienen mayor impacto climático

A continuación, se presenta una tabla con algunas de las especies más relevantes por su capacidad de captura de carbono, su resistencia climática y su aporte ecosistémico:

Especie nativaRegión de distribuciónBeneficios climáticosOtros aportes ecológicos
Quillay (Quillaja saponaria)Zona centralAlta capacidad de captura de CO₂Mejora la fertilidad del suelo, atrae polinizadores
Peumo (Cryptocarya alba)Centro-surRegula microclimas y humedadRefugio para aves, frutos comestibles
Boldo (Peumus boldus)Centro y surCaptura sostenida de carbonoUso medicinal, sombra para cultivos
Maitén (Maytenus boaria)Centro y surResistente a sequíasMejora la infiltración de agua
Arrayán (Luma apiculata)Sur y PatagoniaAlta absorción de CO₂Conserva humedad, protege suelos
Lingue (Persea lingue)SurCaptura estable en suelos húmedosRefugio para fauna nativa

Fuente: SAG Educa

Cada una de estas especies tiene una historia que contar. El quillay, por ejemplo, ha sido usado por generaciones para hacer jabón natural gracias a sus saponinas. Pero lo que pocos saben es que sus hojas y raíces capturan carbono incluso en suelos degradados. El peumo, por su parte, no solo da frutos comestibles, sino que regula la humedad del entorno, lo que lo convierte en un aliado frente a las olas de calor.

Cómo se mide el impacto de un árbol en la captura de carbono

La captura de carbono no se mide por el tamaño del árbol, sino por su tasa de crecimiento, su longevidad y la densidad de su madera. Los árboles de crecimiento lento, como muchos nativos chilenos, almacenan carbono por más tiempo. Además, al no requerir fertilizantes ni riego artificial, su balance ecológico es más positivo.

Según la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales, se estima que 70.000 hectáreas de especies nativas podrían capturar entre 3,0 y 3,4 millones de toneladas de CO₂ equivalente al año 2030. Eso equivale a sacar de circulación más de 600.000 autos por un año.

Qué iniciativas están en marcha en Chile

El país no parte de cero. Existen programas públicos y privados que promueven la reforestación con especies nativas. Uno de los más destacados es el convenio entre el Ministerio del Medio Ambiente y la Fundación Núcleo Nativo, que busca plantar 100.000 árboles nativos en municipios certificados ambientalmente entre Valparaíso y Los Lagos.

La ministra Maisa Rojas ha señalado que “la restauración de ecosistemas es clave para enfrentar la crisis climática” y que se requiere el esfuerzo conjunto de municipios, ONGs, empresas y ciudadanía. Puedes leer más sobre esta iniciativa en el sitio oficial del Ministerio del Medio Ambiente.

También existe el Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM), que permite a las comunas acceder a viveros, capacitaciones y financiamiento para proyectos de arborización con especies nativas.

Qué puedes hacer tú desde tu barrio o comunidad

No hace falta tener hectáreas para aportar. Plantar un árbol nativo en tu jardín, en la plaza del barrio o en el patio del colegio puede marcar la diferencia. Pero hay que hacerlo bien. No basta con poner una semilla y esperar. Se necesita conocer el tipo de suelo, el clima, la disponibilidad de agua y el espacio que requiere cada especie.

Puedes consultar con viveros locales, muchos de los cuales están apoyados por CONAF y el Ministerio del Medio Ambiente. En la Región del Maule, por ejemplo, existen viveros familiares en Rinconada de Santa Olga, Nirivilo y Huinganes que proveen especies nativas adaptadas a cada zona.

También puedes participar en jornadas de reforestación, apoyar campañas de educación ambiental o simplemente compartir información confiable. Porque el cambio climático no se combate solo con tecnología. Se combate con raíces.

Qué desafíos enfrentan los árboles nativos

No todo es color verde. Los árboles nativos enfrentan amenazas como la urbanización, los incendios forestales, la expansión agrícola y la introducción de especies invasoras. Muchos de ellos crecen lento, lo que los hace menos atractivos para proyectos comerciales. Pero su valor no está en la velocidad, sino en la resiliencia.

La Ley 20.283 sobre recuperación de bosques nativos busca proteger estas especies y fomentar su manejo sustentable. Sin embargo, su aplicación depende de la voluntad política, del presupuesto disponible y del compromiso ciudadano.

El desafío no es solo plantar más árboles. Es cuidar los que ya existen, restaurar los que se han perdido y entender que cada hoja, cada raíz, cada tronco tiene un papel que cumplir.